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Agujetas después de hacer deporte
Ejercicio físico

El falso mito del azúcar y las agujetas

El azúcar no te va a quitar las agujetas. No, quítatelo de la cabeza. Aunque lo diga tu abuela. Es uno de los tantos mitos que conviven entre nosotros.

Ya sé que pensabas que tomar agua azucarada reducía las agujetas. Y seguramente lo has hecho alguna vez al empezar en el gimnasio o al retomar tu entrenamiento. Sin embargo, aunque digas que a ti te ha funcionado, es un recurso inútil que además puede ser contraproducente. Si bebes antes de practicar deporte, puedes llenar tu estómago de líquido y sentirte más pesado durante la práctica.

Agujetas y remedios de la abuela

Las agujetas aparecen tras la práctica deportiva, sobre todo en ejercicios anaeróbicos, de gran intensidad, lo que puede producir microroturas en personas poco habituadas al ejercicio físico o que lleven un tiempo sin practicarlo.

Tradicionalmente se atribuía la aparición de agujetas con la cristalización del ácido láctico en el músculo, que es la sutancia responsable de que sintamos fatiga. Al ingerir agua, con azúcar y a veces limón, el objetivo era eliminar los cristales de ácido láctico a través de la sangre. Sin embargo son muchos los estudios que demuestran que estos dolores musculares no tienen nada que ver con el ácido láctico.

La duración de las agujetas dependerá de la intensidad del ejercicio físico y también de tu preparación. Para evitarlas, lo más recomendable es realizar un ejercicio progresivo, acostumbrando al cuerpo y fortaleciendo los músculos.

Otros remedios que sirven son:

Practicar más deporte. Al continuar ejercitando el músculo, la circulación sanguínea aumenta y cicatrizan antes las microroturas.

– Alimentarse de forma equilibrada. Comer alimentos ricos en proteínas, vitaminas, frutas, verduras e hidratos de carbono.

– Hidratarse. Si los músculos están hidratados, resisten mejor al sobreesfuerzo.

– Analgésicos. Posteriormente al ejercicio físico, podemos utilizar pomadas con analgésico.

– Una ducha de contraste, pasando de muy frío a muy caliente.

– Reposo. Para recuperarse de cualquier dolor muscular, lo mejor es el descanso.

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Miguel Cañigral

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