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¿Conoces los bancos de tiempo y cómo pueden ayudarte?

El mayor regalo que puedes entregar a alguien es tu tiempo, le das algo que nunca vas a recuperar. No es el regalo más caro, especialmente si no le pones un precio, pero sí el más apreciado. La dedicación es uno de los mayores valores personales que, afortunadamente, los últimos tiempos y la crisis ha hecho aflorar en nuestras ciudades. ¿Dónde encontrarla?… En los bancos de tiempo.

Manifiesta tu altruismo, ofreciendo tu tiempo

Ceder un espacio de tu vida sin una contraprestación económica, que es al fin y al cabo lo que hacen los miembros de los bancos del tiempo, era uno de los valores que comenzaba a perderse en las sociedades de consumo de los países desarrollados, obstinadas por el crecimiento de sus cifras económicas.

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Concentrados en productividad, nóminas y promociones profesionales, los ciudadanos de los países considerados los más desarrollados del mundo –atendiendo a parámetros económicos y sin tener en cuenta el compromiso social– habían dejado de lado la entrega a los demás o lo que es lo mismo, habían olvidado que las relaciones humanas también enriquecen a una sociedad y también conducen al progreso y el conocimiento.

Trabajo en equipo como otra forma de altruismo

Una de las lecciones más gratificantes que ha suscitado la crisis económica, en especial para aquellos que participan en los bancos de tiempo, ha sido la de dar valor al resto de ciudadanos sin recibir billetes ni monedas a cambio. Enseñar a los demás sin cobrar honorarios o acompañar a quienes debilita la soledad también mejora una sociedad.

En definitiva se trata de que cada “accionista” del banco de tiempo aporte sus habilidades y conocimientos y que, a su vez, reciba otros nuevos. De este modo, se forma un gran equipo. De ahí que los bancos de tiempo surjan de iniciativas locales, como agrupaciones vecinales, y terminan haciendo un trabajo en conjunto que termina repercutiendo en el bienestar de todo un barrio, como el de Ruzafa, en Valencia.

El trueque está de moda: ¿regresamos al pasado? Clic para tuitear

Gracias a los bancos de tiempo, que reúnen a personas que están dispuestas a aportar su dedicación a otras que requieren determinados servicios, como aprender a manejar un programa informático, acudir a una cita médica o recibir un masaje para aliviar una contractura, se crea una alternativa económica social, tal y como se encarga de demostrar el documental Time as money.

Supone una vía para terminar con las desigualdades económicas de una manera efectiva

El antiguo trueque, pero materializado en minutos, cobra fuerza en más de 300 bancos del tiempo que existen en España. Es una tendencia al alza, que incluso cuenta ya con una aplicación, Time Over Flow, para gestionar esta entrega de tiempo sin límites geográficos.

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A su vez, esta iniciativa de intercambio de espacios temporales supone una idea transgresora para la sociedad: todos los tiempos valen lo mismo, es decir, quien aporta dos horas como docente de idiomas “cobra” lo mismo que quien acompaña un rato a un enfermo. Este tipo de “política económica” aporta independencia y autonomía y evita luchas sociales por conseguir los mejores puestos, bien sean económicos, laborales o sociales en una comunidad.

En definitiva, genera una sociedad, quizá con unas debilitadas cuentas corrientes, pero muy enriquecida en cuanto a conocimientos y sensibilidad hacia los demás.

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